- 10/10/2025
- Nutrición
- Isabelle Giroud
La obesidad
¿Qué es la obesidad? ¿Cuáles son sus implicaciones? ¿Cómo frenar o revertir este fenómeno?
La obesidad es una enfermedad crónica multifactorial caracterizada por un exceso de peso corporal definido como un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 kg/m². Constituye uno de los principales problemas de salud pública en el mundo.
Las complicaciones de la obesidad pueden afectar a casi todos los órganos y sistemas del cuerpo. Cabe destacar la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, patologías cardiacas y cánceres. Otra complicación alarmante es la esteatosis hepática metabólica (EHMet), más conocida como el “hígado graso”, que, según la Asociación Catalana de Pacientes Hepáticos afecta a 3 de cada 10 personas aunque posiblemente no lo sepan porque es una enfermedad silenciosa. Sin embargo, si no se trata a tiempo, puede derivar en enfermedades graves que provocan muertes prematuras, como la cirrosis y el cáncer de hígado. Además, el 70% de los pacientes diabéticos padece hígado graso.
¡Pero no todo son malas noticias! Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), detectadas a tiempo, la obesidad y sus complicaciones más frecuentes se pueden prevenir o revertir, en un gran número de casos..
Con pequeños cambios en nuestros hábitos de vida, reduciremos el riesgo de desarrollar estas enfermedades, mejoraremos nuestra calidad de vida, se conseguirá un ahorro en recursos y costes sanitarios y disminución de bajas laborales.
¿A qué esperamos? ¡Es responsabilidad de cada uno de nosotros luchar contra la obesidad, por un beneficio tanto individual como colectivo!
Estos son los tres pilares de la prevención de la obesidad:
1. Dieta equilibrada y variada:
- ¡Huyamos de los alimentos procesados, bebidas azucaradas y azúcares refinados como el azúcar blanco o moreno, la miel, el jarabe de arce, las harinas blancas...
- ¡Adoptemos verduras, legumbres, cereales integrales, fruta (sin exceso), pan integral, proteínas magras (pollo, pavo, conejo, pescado), grasas no saturadas...
- Comamos porciones más pequeñas y fraccionadas para evitar la ingesta excesiva de calorías.
- ¡No dudamos en acudir a un profesional que nos dará pautas personalizadas para lograr nuestro objetivo!
2. Actividad física regular:
Se recomienda realizar una media de 150 minutos a la semana de ejercicio como andar, nadar, correr o aeróbica. El ejercicio físico ayuda a controlar el peso, mejora la salud cardiovascular y reduce los niveles de LDL y el estrés.
Evitaremos el sedentarismo porque aumenta el peso y el riesgo de tromboembolismo. Se recomienda realizar, cada hora, pequeñas actividades físicas como caminar, subir escaleras o estirar...
3. Hábitos de sueño:
El sueño ayuda a mantener un buen funcionamiento de nuestro metabolismo, reduciendo el estrés y acelerando el metabolismo. Dormir entre 7 y 9 horas por noche favorece el equilibrio de las hormonas que controlan el hambre: la Leptina u “hormona de la saciedad” aumenta cuando dormimos bien, mientras la Grelina u “hormona del hambre” aumenta cuando dormimos poco.

